Novedades...
Un saludo a todos. Pues han pasado muchas cosas. Otra vez he dejado desatendido este espacio. La gente que por aquí suela pasar sabe que cuando tengo novia no le presto tanta atención al Blog... Y posiblemente también se imaginan porque razón ya volví.
El año inició bien. La feria y todo eso. Me lancé un fin de semana con Estrella a ver a Pedro Fernández en el Palenque. El espectáculo estuvo bien. La verdad es que fue muy poco lo que notamos con respecto a las fallas de audio, aunque sí nos tocó en el nivel de gradas que está en casa de la ching... pero bueno. El presupuesto estaba algo ajustado. Cuando terminó el show, me marcó al radio uno de mis primos, que también había ido al Palenque. Nos pusimos de acuerdo con él y nos lanzamos a uno de los lugares donde había música de banda. Nos lo pasamos muy bien, nos quedamos hasta que nos corrieron. También dimos un par de vueltas para ver los locales. Un Domingo nos reunimos con mi familia, que tiene como tradición que nos juntemos con mi Mamá para disfrutar de una comida y música juntos.
En febrero, pues el día del amor y la amistad. Nos tocó el detalle de que andábamos algo gastados, así que lo pasamos de un modo sencillo. Cenita en paz y tranquilos. Un par de fiestas y reuniones.
Llegó marzo. La cuaresma y luego Semana Santa. Hubo una comida por el cumpleaños de mi hermana, en la que nos lo pasamos muy bien, con mariachi y todo. Planeando la vuelta de este año a Jerez, Zacatecas. Ya saben. Este año nuestro amigo El Robe nos consiguió hospedaje con unos vecinos suyos que conocemos desde la primera vez que fuimos. Nos lanzamos para allá mi primo El Bebé y su Estrella, y yo con la mía. Llegamos el jueves a media tarde. Nada más entrando a Jerez, buscamos un lugar dónde comer algo y estirarnos. Luego nos fuimos a reportar con el Robe y su familia. A mi pariente se le ocurrió que fuéramos al antro que se llama La Mina, en Zacatecas. Nos pareció un buen plan porque nuestras novias no lo conocían. Ya que nos instalamos nos dedicamos a descansar un poco y comenzamos a arreglarnos. Desde que llegamos compramos una botella de tequila para comenzar a agarrar ambiente. Alrededor de las 9 nos lanzamos a Zacatecas. Estaba haciendo algo de frío. Nos pasaron al mentado trenecito y para adentro. Ya andaba yo algo alegre... Pero seguí tomando. No debí hacerlo. Me pasé de rosca. No sé en que momento me gustó una chamaca y me puse a bailar con ella. No recuerdo todos los detalles, tengo solo flashazos. La peor peda de mi vida. Y con eso hice enojar a Estrella. Sólo recuerdo que estuvo llorando y que me regresaron en calidad de bulto. Yo pagué, pero aparte -el gran final- perdí el dinero que traía.
Por la mañana ella se regresó a León. Yo amanecí tarde y todavía pedo. Me lancé con mi primo y su Estrella a desayunar, aún pensando que ella se había quedado en la casa dormida, enojada o las dos cosas. Se tardaron mucho en atendernos, por lo que cuando salimos del pequeño restaurante me sorprendió aún no verla. Fue cuando la Estrella de mi primo me dijo que temprano por la mañana se regresó, muy molesta. Yo, todavía cuete. Querían ir a conocer las ruinas de La Quemada. Fuimos para allá, porque no quería quedarme solo y comenzar a pensar en todo, la verdad.
Llegamos y visitamos el pequeño museo que hay en la parte baja del sitio. Vimos un pequeño documental y la exposición que tienen ahí. Salimos y subimos hasta el primer nivel, donde se encuentra el salón de las columnas, con una pequeña explanada al frente. Sin embargo al ver cuanto tendríamos que subir para conocer las ruinas en su totalidad, considerando mi aún etílico estado y la cruda que traían los otros dos, mejor decidimos regresar a la camioneta
Como la Estrella de mi primo no conocía Zacatecas, nos lanzamos para allá para que conociera la ciudad. Estaba llena la ciudad, no encontrábamos espacio para estacionarnos. Pues entonces andaríamos en la camioneta. Como recordarán los que frecuenten este espacio, yo conozco algo de Zacatecas, así que los llevé por el centro y les enseñé varios lugares. Ya pasando el medio día, regresamos a Jerez.
Por supuesto, no me escapé de que me preguntaran. Sin embargo, nadie me regañó ni nada. En eso quedó. Por la tarde llegó la hermana menor del Robe, así que con ella, su familia estaba completa otra vez. Por la noche, nos lanzamos a escuchar las bandas alrededor del centro. Nos juntamos alrededor de 8 personas, y yo traía una botella que habíamos llevado Estrella y yo para pasárnosla bien. No estaba Estrella pero sí la botella, así que la llevamos, para echar unos tragos. Los amigos y mi pariente, bailaron un rato, escuchando las bandas. Yo andaba de poco ánimo, comenzando a rumiar lo que había pasado y que podría hacer. Me decidí a sentarme un ratito en la banqueta. Después de unos minutos, a mi pariente se le ocurre regresarse a dormir. Bueno, como sólo había una llave, pues me lancé con ellos y me regresé. Me quedé un rato con el Robe, saludando y escuchando la banda. Como a la una nos retiramos a dormir.
El sábado pues a levantarse y a desayunar. A ponernos las botas y sombrero (o ajuarearse, como le llama el Robe) y a prepararnos para la fiesta. Nos lanzamos a ver las bandas, porque no alcanzamos a ver la quema de Judas. Nos estuvimos frente al escenario de Los Escamilla, y después de un rato, a las puertas de Presidencia Municipal para esperar la salida de la Banda Jerez. Tardó unos 45 minutos, en los que mi pariente quiso aprovechar para ir al baño, con tan mala suerte que en lo que fueron y vinieron salió la banda y casi acabaron la presentación. El ambiente, como siempre, muy pero muy animado. Al igual que el año pasado, el baño de cerveza fué inevitable, aunque esta vez no llevé mi sombrero viejito porque ni siquiera alcancé a llevarlo a lavar para que le quitaran la cerveza del año pasado, entonces traía uno nuevo pero de paja, que aguantó bien el embate. El detalle está en que por supuesto las hermanas de Robe y las otras chicas iban muy monas, por lo que hubo que demostrar un poquito de educación y prestarles el sombrero. Ni modo. Después salió un grupo que se llama La Raza, apadrinado por La Jerez. De ahí nos fuimos a casa de Robe a comer, descansar un rato y bañarnos para la noche.
La Mamá de Robe contrató un tamborazo para bailar un rato. Estuvo 2 horas tocando, en las cuales me aventé varias canciones, por supuesto. Sin embargo ya me estaban agarrando de carrilla por lo que pasó con Estrella. Cuando el tamborazo se acabó, nos lanzamos a la Plaza Tacuba, en donde encontramos un mariachi. Nos arreglamos y nos lo llevamos a la casa. Éramos alrededor de 25 personas, entre la familia del Robe y amigos. El mariachi se aventó 4 horas. Acabamos a eso de las 4:30 de la mañana. Por supuesto, me aventé otras canciones y para dar remate, fui yo quien pidió la canción: "El abandonado". Ni modo, de que me echen carrilla a que sea yo el que les quite la gracia. Al final todos a dormir.
El domingo me levanté temprano. Acompañé a la Mamá de Robe a comprar menudo y me preguntó: ¿que pasó con Estrella?. No sé, le dije, no he hablado con ella. Me dijo: "Bueno, pues cuando te regreses habla con ella. Tiene razón para estar enojada, pero ¿para qué tanto si sabe que es la efectiva?". "No sé", comenté. Aunque varias personas nos han dicho eso a ambos. Regresamos y me puse a desayunar, comentando los detalles del día anterior con Robe y sus parientes. Mi primo y su Estrella se levantaron cerca de las 12, entonces fueron los últimos en desayunar. Nos regresamos como a las 2. El regreso estaba tranquilo. Sin embargo, antes de llegar a Aguascalientes nos detuvo un policía que estaba en un retén militar. Traíamos los vidrios polarizados y sólo había de dos sopas: O nos multa o él lo quitaba. Pues para no regresar después por documentos o placas, le dijimos que lo quitara. Nos entretuvo cerca de una hora. Otra raya al tigre. Llegué a León alrededor de las 8:30 de la noche. A misa y a dormir.
Hasta este martes fue que me decidí a hablar con Estrella. Tenía miedo, la verdad. Pero si algo he aprendido en estos años es a enfrentar los problemas. La vi por la noche en su casa. ¿Qué podía decirle? Reconocer mi regada y pedirle una disculpa por mis tonterías. La verdad es una mujer que vale mucho la pena, pero mis pendejadas la alejaron de mí. Una noche hasta las chanclas de alcohol me lleva a la soledad.
Bueno, hoy es Ex-trella. Estoy triste, pero no hay mucho que hacer. Hay veces en que las regadas no tienen remedio ni perdón alguno.
Algo he aprendido en el proceso. Al regreso tuve algo de tiempo para pensar y platicar con mi primo y su Estrella, que están por casarse y me comentaron muchas de las cosas de las que se han dado cuenta. Posiblemente una de las pláticas más sensatas y maduras que he tenido en muchísimo tiempo. Quién sabe si de haber tenido antes esa plática otra cosa hubiera sucedido. Pero tarde es para pensar eso. Ojalá que esto me sirva para madurar y aprender a apreciar mejor a la persona que decide estar a mi lado. Es lo mínimo que debo exigirme.
Bueno, después de otro post largo, me despido. Hoy no hay "La frase del día de hoy". Habrá 2.
La primera es: "Gracias por SER TU, y muchas gracias por SER UN MOMENTO CONMIGO..." --- Potrillo
La segunda, en honor a la canción: "Que voy a ser, si yo soy el abandonado. Abandonado, sea por el amor de Dios" --- Dominio Público
Etiquetas: Banda, ex-novias, Familia, Jerez, mariachi, Novia, Viajes
