Va pasando el tiempo....
Algunas veces no sabemos que hacer con el tiempo. Otras veces quisiéramos tener un clon (o dos o tres) para alcanzar a hacer todo aquello que tenemos que hacer. Hace poco estaba haciendo cuentas sobre mi edad y llegué a la conclusión de que ya no soy tan joven...
Hace algunos años (cuando todavía era niño) me encontraba haciendo planes para cuando tuviera 20 años, para cuando tuviera 25, cuando tuviera 30. Pues resulta que varios de esos planes quedaron sólo como referencia de mi nula capacidad para hacer planes y mi sorprendente capacidad de que nunca se lleven a cabo.
Veamos algunos ejemplos:
Plan 1: a los 22 años voy a terminar la universidad. Ese plan lo diseñé en la etapa en que menos me gustaba la escuela, así que lo que ya me urgía era saber que me faltaba para terminar de una vez por todas. Para empezar, ni siquiera acabé a los 22 años. acabé a los 23 y me titulé hasta los 27. Siempre he dicho que la constancia es lo mío. Con lo que no contaba es que a mis 27 estaría estudiando de nuevo, pero bueno, uno acaba siempre en el lugar menos esperado
Plan 2: a mis 25 años voy a estar casado. Pues este es uno de los buenos. Resulta que a mis 27 ni estoy casado, ni tengo intenciones de estarlo. Podemos citar varias causas, pero existen 2 principalmente. La primera, es que muy pocas veces ha pasado ese pensamiento por mi mente. No puedo negar que he tenido varias novias a lo largo de mi vida, pero si cuento las ocasiones en que he pensado en que quizás podría ponerme a a pensar en si es la persona indicada, con una mano basta y me sobran dedos, y es que me resulta muy difícil ponerme a pensar en compartir la vida, MI VIDA, hasta que la muerte nos separe, y eso puede ser muuuucho tiempo (o al menos espero que por mi parte sí lo sea). La segunda, y es la que tal vez más me cuesta entender, es que cuando he llegado a pensar en ese tema seriamente, ya es demasiado tarde. Tengo un sentido de la oportunidad y una coordinación increíble. Digo, increíblemente malo. Pero bueno, así es esto de planear casarse... al menos para mí.
El plan 3: A mis 30 años voy a tener 2 ó 3 hijos. Yo sé que no es condición excluyente el estar casado para tener hijos, pero si a mis 27 no me he casado ni tengo hijos (que yo sepa), y a los 30 voy a tener tres hijos, éso sólo puede significar dos cosas: a) me doy prisa para cumplir la cuota antes de la fecha límite, o b) las cuentas no nos salieron, los métodos de protección no funcionaron y parece que tenemos un par de sorpresas: "barriga llena, corazón tú dirás lo que hacemos". Por mi bien, espero que esta condición tenga la misma suerte que las anteriores.
Ahora creo que muchos de los planes que llegué a trazar ni por equivocación resultaron ciertos. No cambio lo que soy por lo que pudo ser, aunque debo reconocer que me da cierta curosidad. Sobre todo un par de oportunidades de realizar el plan 2... aunque mejor así lo dejamos.
Es extraña la sensación de tener más edad de la que uno cree. Parece que comienzo a entender esas famosas frases como "tengo 40 pero me siento de 32". Y eso es malo, muy malo.
Uno empieza a notar que no tiene la misma condición física de antes, que esos kilitos que ganó durante las últimas vacaciones no se pierden por más que uno haga ejercico, que ya no puede comer todo lo que antes le gustaba porque después tiene malestares, que ya no puede uno desvelarse 2 días seguidos sin temer a las consecuencias y que las fiestas aquellas de las que uno salía a las 6 de la mañana, ahora son sólo recuerdos. A menos, claro está, de que alguno de los conocidos más jóvenes nos cuente lo que sucedió en la más reciente. Y sobre todo, que aquellas amigas a las que uno podía hablarles cualquier día y cualqier hora para salir de antro, ya se casaron y tienen hijos.
Creo que esto debería de ser una causa científica por la que tendría que comenzar a buscar atención profesional. Me despido, tengo que revisar la sección amarilla ahí por donde dice "Atención Psicológica / Psiquiatras / Psicólogos / véase San Pedro del Monte: Hospital Psiquiátrico"
Ah, se me olvidaba la frase del día de hoy: "Tú eres del tiempo de Luis Miguel, ¿verdad?" - Mónica, 18 años, en el antro, poco después de sacarla a bailar.
Potrillo
Hace algunos años (cuando todavía era niño) me encontraba haciendo planes para cuando tuviera 20 años, para cuando tuviera 25, cuando tuviera 30. Pues resulta que varios de esos planes quedaron sólo como referencia de mi nula capacidad para hacer planes y mi sorprendente capacidad de que nunca se lleven a cabo.
Veamos algunos ejemplos:
Plan 1: a los 22 años voy a terminar la universidad. Ese plan lo diseñé en la etapa en que menos me gustaba la escuela, así que lo que ya me urgía era saber que me faltaba para terminar de una vez por todas. Para empezar, ni siquiera acabé a los 22 años. acabé a los 23 y me titulé hasta los 27. Siempre he dicho que la constancia es lo mío. Con lo que no contaba es que a mis 27 estaría estudiando de nuevo, pero bueno, uno acaba siempre en el lugar menos esperado
Plan 2: a mis 25 años voy a estar casado. Pues este es uno de los buenos. Resulta que a mis 27 ni estoy casado, ni tengo intenciones de estarlo. Podemos citar varias causas, pero existen 2 principalmente. La primera, es que muy pocas veces ha pasado ese pensamiento por mi mente. No puedo negar que he tenido varias novias a lo largo de mi vida, pero si cuento las ocasiones en que he pensado en que quizás podría ponerme a a pensar en si es la persona indicada, con una mano basta y me sobran dedos, y es que me resulta muy difícil ponerme a pensar en compartir la vida, MI VIDA, hasta que la muerte nos separe, y eso puede ser muuuucho tiempo (o al menos espero que por mi parte sí lo sea). La segunda, y es la que tal vez más me cuesta entender, es que cuando he llegado a pensar en ese tema seriamente, ya es demasiado tarde. Tengo un sentido de la oportunidad y una coordinación increíble. Digo, increíblemente malo. Pero bueno, así es esto de planear casarse... al menos para mí.
El plan 3: A mis 30 años voy a tener 2 ó 3 hijos. Yo sé que no es condición excluyente el estar casado para tener hijos, pero si a mis 27 no me he casado ni tengo hijos (que yo sepa), y a los 30 voy a tener tres hijos, éso sólo puede significar dos cosas: a) me doy prisa para cumplir la cuota antes de la fecha límite, o b) las cuentas no nos salieron, los métodos de protección no funcionaron y parece que tenemos un par de sorpresas: "barriga llena, corazón tú dirás lo que hacemos". Por mi bien, espero que esta condición tenga la misma suerte que las anteriores.
Ahora creo que muchos de los planes que llegué a trazar ni por equivocación resultaron ciertos. No cambio lo que soy por lo que pudo ser, aunque debo reconocer que me da cierta curosidad. Sobre todo un par de oportunidades de realizar el plan 2... aunque mejor así lo dejamos.
Es extraña la sensación de tener más edad de la que uno cree. Parece que comienzo a entender esas famosas frases como "tengo 40 pero me siento de 32". Y eso es malo, muy malo.
Uno empieza a notar que no tiene la misma condición física de antes, que esos kilitos que ganó durante las últimas vacaciones no se pierden por más que uno haga ejercico, que ya no puede comer todo lo que antes le gustaba porque después tiene malestares, que ya no puede uno desvelarse 2 días seguidos sin temer a las consecuencias y que las fiestas aquellas de las que uno salía a las 6 de la mañana, ahora son sólo recuerdos. A menos, claro está, de que alguno de los conocidos más jóvenes nos cuente lo que sucedió en la más reciente. Y sobre todo, que aquellas amigas a las que uno podía hablarles cualquier día y cualqier hora para salir de antro, ya se casaron y tienen hijos.
Creo que esto debería de ser una causa científica por la que tendría que comenzar a buscar atención profesional. Me despido, tengo que revisar la sección amarilla ahí por donde dice "Atención Psicológica / Psiquiatras / Psicólogos / véase San Pedro del Monte: Hospital Psiquiátrico"
Ah, se me olvidaba la frase del día de hoy: "Tú eres del tiempo de Luis Miguel, ¿verdad?" - Mónica, 18 años, en el antro, poco después de sacarla a bailar.
Potrillo
