Como ser humano y no morir en el intento...

Aventuras y desventuras de una persona normal... o casi.

domingo, noviembre 14, 2004

Va pasando el tiempo....

Algunas veces no sabemos que hacer con el tiempo. Otras veces quisiéramos tener un clon (o dos o tres) para alcanzar a hacer todo aquello que tenemos que hacer. Hace poco estaba haciendo cuentas sobre mi edad y llegué a la conclusión de que ya no soy tan joven...

Hace algunos años (cuando todavía era niño) me encontraba haciendo planes para cuando tuviera 20 años, para cuando tuviera 25, cuando tuviera 30. Pues resulta que varios de esos planes quedaron sólo como referencia de mi nula capacidad para hacer planes y mi sorprendente capacidad de que nunca se lleven a cabo.

Veamos algunos ejemplos:

Plan 1: a los 22 años voy a terminar la universidad. Ese plan lo diseñé en la etapa en que menos me gustaba la escuela, así que lo que ya me urgía era saber que me faltaba para terminar de una vez por todas. Para empezar, ni siquiera acabé a los 22 años. acabé a los 23 y me titulé hasta los 27. Siempre he dicho que la constancia es lo mío. Con lo que no contaba es que a mis 27 estaría estudiando de nuevo, pero bueno, uno acaba siempre en el lugar menos esperado

Plan 2: a mis 25 años voy a estar casado. Pues este es uno de los buenos. Resulta que a mis 27 ni estoy casado, ni tengo intenciones de estarlo. Podemos citar varias causas, pero existen 2 principalmente. La primera, es que muy pocas veces ha pasado ese pensamiento por mi mente. No puedo negar que he tenido varias novias a lo largo de mi vida, pero si cuento las ocasiones en que he pensado en que quizás podría ponerme a a pensar en si es la persona indicada, con una mano basta y me sobran dedos, y es que me resulta muy difícil ponerme a pensar en compartir la vida, MI VIDA, hasta que la muerte nos separe, y eso puede ser muuuucho tiempo (o al menos espero que por mi parte sí lo sea). La segunda, y es la que tal vez más me cuesta entender, es que cuando he llegado a pensar en ese tema seriamente, ya es demasiado tarde. Tengo un sentido de la oportunidad y una coordinación increíble. Digo, increíblemente malo. Pero bueno, así es esto de planear casarse... al menos para mí.

El plan 3: A mis 30 años voy a tener 2 ó 3 hijos. Yo sé que no es condición excluyente el estar casado para tener hijos, pero si a mis 27 no me he casado ni tengo hijos (que yo sepa), y a los 30 voy a tener tres hijos, éso sólo puede significar dos cosas: a) me doy prisa para cumplir la cuota antes de la fecha límite, o b) las cuentas no nos salieron, los métodos de protección no funcionaron y parece que tenemos un par de sorpresas: "barriga llena, corazón tú dirás lo que hacemos". Por mi bien, espero que esta condición tenga la misma suerte que las anteriores.

Ahora creo que muchos de los planes que llegué a trazar ni por equivocación resultaron ciertos. No cambio lo que soy por lo que pudo ser, aunque debo reconocer que me da cierta curosidad. Sobre todo un par de oportunidades de realizar el plan 2... aunque mejor así lo dejamos.

Es extraña la sensación de tener más edad de la que uno cree. Parece que comienzo a entender esas famosas frases como "tengo 40 pero me siento de 32". Y eso es malo, muy malo.

Uno empieza a notar que no tiene la misma condición física de antes, que esos kilitos que ganó durante las últimas vacaciones no se pierden por más que uno haga ejercico, que ya no puede comer todo lo que antes le gustaba porque después tiene malestares, que ya no puede uno desvelarse 2 días seguidos sin temer a las consecuencias y que las fiestas aquellas de las que uno salía a las 6 de la mañana, ahora son sólo recuerdos. A menos, claro está, de que alguno de los conocidos más jóvenes nos cuente lo que sucedió en la más reciente. Y sobre todo, que aquellas amigas a las que uno podía hablarles cualquier día y cualqier hora para salir de antro, ya se casaron y tienen hijos.

Creo que esto debería de ser una causa científica por la que tendría que comenzar a buscar atención profesional. Me despido, tengo que revisar la sección amarilla ahí por donde dice "Atención Psicológica / Psiquiatras / Psicólogos / véase San Pedro del Monte: Hospital Psiquiátrico"

Ah, se me olvidaba la frase del día de hoy: "Tú eres del tiempo de Luis Miguel, ¿verdad?" - Mónica, 18 años, en el antro, poco después de sacarla a bailar.

Potrillo

lunes, noviembre 01, 2004

Declaramos Inaugurado este rincón de la WEB

Pues eso.

Pero primero debo presentarme. Soy un joven de 27 años (aún recuerdo como a mis 15 cualquiera después de los 25 años merecía el apelativo de "señor"), mexicano, soltero por obra de Dios (o del demonio, aún no logro ponerme de acuerdo), fuí a la escuela por varios años, y las malas lenguas dicen que alguna vez estudié. Licenciado en Sistemas recién titulado (después de cuatro años), trabajo en una fábrica de calzado, como gerente, dueño o como quieran llamarle. Este es un puesto que tengo de carambola, aunque no puedo negar que siempre me pensé ahí.

Por el momento estudio una Maestría en Ingeniería de Calidad en León, mi ciudad natal (de la que sólo escapé 2 meses por cuestiones académicas). Suelo ser víctima de mis propios recuerdos de vez en cuando, aunque algunas veces sean lo que más fuerzas me brindan. Por mis venas corre sangre española, francesa y chichimeca (aunque las primeras dos no se me noten mucho a primera vista... ni a la segunda).

Me declaro víctima frecuente de las mujeres, así como su más ferviente admirador. Como dice la canción "... las horas más hermosas de mi vida, las he pasado al lado de una dama". Reconozco que han logrado sacar lo mejor y lo peor de mí. Tengo la fortuna de haber estado con varias, y la maldición de no poder olvidar a algunas de ellas. Pero bueno, eso pasa más comunmente de lo que pensamos... dicen.

Cliente asiduo del destino, he pasado la mayor parte de mi vida desapercibido a nivel académico y social, aunque eso parece que ha cambiado últimamente. Soy una persona de muchos conocidos, pero de pocos amigos. "Me quito la camisa por un buen amigo, hoy vivo millonario, mañana mendigo..."

Escucho casi de todo tipo de música, lo mismo electrónica que mexicana, en español y en inglés... me adapto fácilmente a lo que haya disponible. Además, después de la tercera copa y con apoyo de mis amigos, me dá por ponerme a cantar y dicen que no lo hago tan mal, pero lo que en verdad sucede es que me tienen mucha estima y aparte ellos cantan más feo que yo.

De ánimo festivo, me encanta asistir a discotecas, bailes, clubes y cualquier lugar donde haya gente con ganas de divertirse, mientras siento que el instinto cazador que traigo dentro surge en cuanto veo una mujer lista para la dura competencia que es la vida. Con debilidad por las mujeres de tez y ojos claros, últimamente amplío mi campo de acción (en este país no me queda otra opción si en verdad quiero hacer algo), porque es feo discriminar: "Me gustan las altas y las chaparritas, las flacas, las gordas y las chiquititas. Solteras y viudas y divorciaditas, me encantan las chatas de caras bonitas."

Dejamos por hoy el blog con la frase del día: "El matrimonio es como una ciudad sitiada: los de afuera luchan por entrar, los de adentro luchan por salir" - J. Padilla

Potrillo