Como ser humano y no morir en el intento...

Aventuras y desventuras de una persona normal... o casi.

viernes, diciembre 31, 2004

Termina un año, comienza otro...

Pues llegó de nuevo la época en que todos somos amables por obligación, o al menos, un poco menos gruñones, aunque como decía alguien por ahí "mejor que la gente tenga algo de bondad durante dos semanas al año a que no tenga nada de bondad ningun dia."

Han cambiado muchas cosas... normalmente en estas fechas tenía la costumbre de tomar vacaciones y celebrar el año nuevo en la playa, aunque debido a la planeación, compromisos y la economía esa costumbre lleva algunos años cancelada. Hace poco estuve un par de días en la playa, debido a la boda de una amiga, y ahora sí reconocí no estoy para las rondas de 6 días echando desmadre a full. Cada vez que voy de vacaciones, salgo menos, nado menos y duermo más. Puede ser la edad.... o tal vez el tren de vida que llevo. Voy a empezar a tomar vacaciones de esas que son perderse 3 ó 4 días en la montaña, sin nadie alrededor, durmiendo temprano, levantándome tarde y sin hacer nada.

Me encanta recordar las épocas en que las vacaciones era llegar un sábado a un hotel, comenzar con las cervezas (nada más pasar el último retén militar), hacer la compra en el super para toda la semana (ya se sabe, mucha gente recomienda comprar un kilo de jamón del mejor, pero lo ideal es comprar del más barato y echar otra caja de cervezas al carrito: equilibrando el presupuesto. De cualquier modo tendrás suerte si con la cruda no te sabe a cartón todo lo que te lleves a la boca) y no parar hasta el siguiente sábado, cuando había que dejar el hotel. Era cosa de salir de antro el primer día, y a partir de ahí acostarse a las 6 ó 7 de la mañana y levantarse a la doce o a la una de la tarde... ¡ah, que tiempos aquellos!, aquel día en que salí a las 10 de la noche y llegué a las 12 del día... que tiempos...

Ya estoy viejo... el tiempo no pasa en valde, dicen por ahí. Aquí estoy sentado enfrente de la computadora, pensando a ver que se me ocurre para esta noche. Creo que es la época en que uno debe de sentarse en paz, analizar lo hecho, planear lo que se hará y enfrentarse al destino con mi reconocida incapacidad para llevar a cabo mis planes. Este año termino mi maestría y enseguida me titulo. Este año iré a Cuba, y haremos el intento por conocer Europa. Tal vez me consiga una novia. Estrenaré camioneta. Pagaré lo que debo y cobraré lo que me deben. Seré más amable y un poco más comprensivo. Visitaré más a mi familia y amigos. Estos son algunos de mis propósitos, aunque no precisamente en ese orden.

El año que terminó fué muy difícil, espero que el siguiente sea menos pesado. Como decía el refrán "ya no la quiero con trenzas, nomás con que no sea calva". Ojalá que aquellos que lean este blog, tengan un 2005 muchísimo mejor que el 2004. Que Dios los bendiga a ustedes y a mí que no me desampare.

La frase del día de hoy es "Señor, concédeme castidad y continencia, pero no todavía", San Agustín de Hipona.

Potrillo