Romeo Sin Julieta...
El cuento de Romeo y Julieta a veces es puro cuento... siempre esperamos encontrar la persona que nos toparemos a la vuelta de una esquina, que nos sacudirá el mundo y nos dejará estúpidamente enamorados. Y aunque le encontramos, y al igual que Romeo y Julieta hacemos a veces un montón de cosas estúpidas o simplemente locuras que en nuestro estado natural no haríamos, todo es perfecto y marcha sobre ruedas, pero un día comienza a deshacerse y acabamos solos en un rincón pensando en lo que era. Y tiempo después, nos encontramos a alguien más y volvemos a esa montaña rusa para aventarnos otro paseo.
A veces pienso que es la esperanza la que nos mantiene despiertos... la que nos permite seguir aguantando. El poder decirle a alguien un día "he pasado por tanto buscando mirarme en tus ojos y extraviarme en tus labios". Debo ser sincero: yo he dicho esa frase. Y la he dicho con tanta sinceridad como he creido que se la estoy diciendo a la persona indicada. Me encanta una frase de una canción de José Alfredo Jiménez (mi padrino, como no) "cuánto me debía el destino que contigo me pagó". Y lo he pensado al estar con alguna mujer. Pero como siempre, el destino me pone en mi lugar. Y volvemos a aferrarnos a esa esperanza de que un día llegará. De que ahora sí será la buena y todo saldrá bien. Es lo que nos queda.
Bueno, pero basta de nostalgias. Por aquí pongo las fotos que comenté en el post pasado: En el rancho, las fiestas de fin de año y la fiesta con banda.
Nos despedimos por hoy. La frase del día es "Te digo que Romeo y Julieta no eran de este planeta" --- Jarabe de Palo.
