Llueve Sobre Mojado...
Ha comenzado la temporada de lluvias. Como suele suceder, se empieza uno a poner melancólico. Hace unos días platicaba con mi amiga, y dijo algo que yo también había pensado: comienza a llover y uno extraña el sentirse acompañado, apapachado. Esto se pone feo...
Mi amiga comenzó a trabajar en un nuevo lugar, en el que aparentemente ha despertado los instintos de cazador de un par de personas. Como le decía: siempre es bueno para un ego lastimado el saber que uno todavía causa emociones. Sin embargo, ella sabe que no es el mejor momento para estar jugando a la conquista. Todavía lleva un poco baja su autoestima y se siente fuera de contexto, fuera de forma. A veces, por mucho que uno diga que ya está bien y que espera la siguiente oportunidad, llevamos dentro el miedo a un nuevo rechazo. Vamos pensando: "ya una persona me demostró de fea manera que no soy digno de ser amado, que a pesar de mis esfuerzos nunca lograré ser lo suficientemente bueno para nadie" y esos pensamientos de que se meten en la cabeza, es un brete deshacerse de ellos. Sólo con algo de tiempo y una racha de eventos que nos demuestren lo contrario comenzamos a dejarlos de lado.
Mientras tanto, nos toca una sola cosa: aguantar. Como decía en el post anterior: ya vendrán tiempos mejores. Tiempos en lo que extrañe a alguien distinto. Tiempos en lo que pensaré en alguien diferente. Tiempos en los que la melancolía sea sólo un vago recuerdo. Tiempos en los que sentiré que alguien me tiene en su mente y a la vez le llevaré en la mía.
No crean, tengo mis episodios en los que también me entran esas ideas, aunque hasta ahora han sido cortos. O tengo demasiada autoestima o muy poca vergüenza... y según una encuesta rápida, es lo segundo.
Pero seguimos saliendo a la calle, con los ojos bien abiertos. El fin pasado me fui a la cantina del bravo, acompañando a mi amigo el Ingeniero Master. Era el cumpleaños de una amiga suya, y pues por ahí nos aparecimos. Como suele suceder, me presentó a la chica y ella a su vez me presentó algunas amigas suyas, aunque realmente no me llamaron mucho la atención. Sin embargo, por ahí vi un par de chicas que me llamaron la atención y una de ellas en especial me ha tenido pensando si será tiempo de volver a las andadas. Hace un rato hablé por teléfono con ella, y parece que esta semana no podré verla pues anda cargada de trabajo y compromisos. Habrá que tener paciencia. Uno de los detalles que me llamó la atención es que está un poco más alta que el promedio de las chicas con las que he andado, lo cual es un avance. Simpática, de buen ver (aparentemente, ya saben que en un antro la iluminación no ayuda del todo), estudiada... características que la verdad me gustan.
Hablando del Ingeniero Master, pues resulta que la chica que mencioné en la entrada pasada no le llenó del todo la pupila, así que sigue por lo pronto en las mismas condiciones que uno. Su hermano, el Ingeniero Junior sigue en el D. F., y aparentemente el entrenamiento de box ya le hizo bajar algunos kilo. Ojalá que le vaya bien y le eche ganas, porque si no, sólo le van a tocar fregadazos de gratis.
En cuanto a la chamba, pues ya saben... más o menos trabajo, poca recuperación (creo que en general la situación está pesada ¿no?) pero lo que ahora nos tiene en ascuas es que la temporada escolar nada más no comienza. Estamos a mediados de junio y ni trazas de ella. Esto es malo, porque es donde comenzamos a agarrar vuelo para la temporada de bota y fin de año. Lo que por otro lado nos anima, es que hemos mantenido la chamba con las líneas que tenemos y nos han encargados desarrollos nuevos, lo que significa confianza de parte de nuestros clientes. Otra de las broncas es la gente. Entre el que me demandó, el que renunció y otras cosas, el equipo está incompleto. Hemos probado varias personas, pero nada más no se queda nadie. Todos piden sueldos pero hasta ahora no han correspondido con la chamba. A ver que pasa...
Bueno, me despido por ahora. Les mando un abrazo y por aquí seguimos.
La frase del día de hoy es: "Mira que son muy raras, que para ellas el amor es lo que hizo Dalila con Sansón" --- Luis Eduardo Auté
Mi amiga comenzó a trabajar en un nuevo lugar, en el que aparentemente ha despertado los instintos de cazador de un par de personas. Como le decía: siempre es bueno para un ego lastimado el saber que uno todavía causa emociones. Sin embargo, ella sabe que no es el mejor momento para estar jugando a la conquista. Todavía lleva un poco baja su autoestima y se siente fuera de contexto, fuera de forma. A veces, por mucho que uno diga que ya está bien y que espera la siguiente oportunidad, llevamos dentro el miedo a un nuevo rechazo. Vamos pensando: "ya una persona me demostró de fea manera que no soy digno de ser amado, que a pesar de mis esfuerzos nunca lograré ser lo suficientemente bueno para nadie" y esos pensamientos de que se meten en la cabeza, es un brete deshacerse de ellos. Sólo con algo de tiempo y una racha de eventos que nos demuestren lo contrario comenzamos a dejarlos de lado.
Mientras tanto, nos toca una sola cosa: aguantar. Como decía en el post anterior: ya vendrán tiempos mejores. Tiempos en lo que extrañe a alguien distinto. Tiempos en lo que pensaré en alguien diferente. Tiempos en los que la melancolía sea sólo un vago recuerdo. Tiempos en los que sentiré que alguien me tiene en su mente y a la vez le llevaré en la mía.
No crean, tengo mis episodios en los que también me entran esas ideas, aunque hasta ahora han sido cortos. O tengo demasiada autoestima o muy poca vergüenza... y según una encuesta rápida, es lo segundo.
Pero seguimos saliendo a la calle, con los ojos bien abiertos. El fin pasado me fui a la cantina del bravo, acompañando a mi amigo el Ingeniero Master. Era el cumpleaños de una amiga suya, y pues por ahí nos aparecimos. Como suele suceder, me presentó a la chica y ella a su vez me presentó algunas amigas suyas, aunque realmente no me llamaron mucho la atención. Sin embargo, por ahí vi un par de chicas que me llamaron la atención y una de ellas en especial me ha tenido pensando si será tiempo de volver a las andadas. Hace un rato hablé por teléfono con ella, y parece que esta semana no podré verla pues anda cargada de trabajo y compromisos. Habrá que tener paciencia. Uno de los detalles que me llamó la atención es que está un poco más alta que el promedio de las chicas con las que he andado, lo cual es un avance. Simpática, de buen ver (aparentemente, ya saben que en un antro la iluminación no ayuda del todo), estudiada... características que la verdad me gustan.
Hablando del Ingeniero Master, pues resulta que la chica que mencioné en la entrada pasada no le llenó del todo la pupila, así que sigue por lo pronto en las mismas condiciones que uno. Su hermano, el Ingeniero Junior sigue en el D. F., y aparentemente el entrenamiento de box ya le hizo bajar algunos kilo. Ojalá que le vaya bien y le eche ganas, porque si no, sólo le van a tocar fregadazos de gratis.
En cuanto a la chamba, pues ya saben... más o menos trabajo, poca recuperación (creo que en general la situación está pesada ¿no?) pero lo que ahora nos tiene en ascuas es que la temporada escolar nada más no comienza. Estamos a mediados de junio y ni trazas de ella. Esto es malo, porque es donde comenzamos a agarrar vuelo para la temporada de bota y fin de año. Lo que por otro lado nos anima, es que hemos mantenido la chamba con las líneas que tenemos y nos han encargados desarrollos nuevos, lo que significa confianza de parte de nuestros clientes. Otra de las broncas es la gente. Entre el que me demandó, el que renunció y otras cosas, el equipo está incompleto. Hemos probado varias personas, pero nada más no se queda nadie. Todos piden sueldos pero hasta ahora no han correspondido con la chamba. A ver que pasa...
Bueno, me despido por ahora. Les mando un abrazo y por aquí seguimos.
La frase del día de hoy es: "Mira que son muy raras, que para ellas el amor es lo que hizo Dalila con Sansón" --- Luis Eduardo Auté
Etiquetas: amigas, ingeniero, lluvia, melancolía, mujeres, trabajo

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home