Como ser humano y no morir en el intento...

Aventuras y desventuras de una persona normal... o casi.

domingo, noviembre 02, 2008

Un Fin De Semana Muy Movido...

Pues después de una semana muy pesada por fin llegó el sábado. Como comenté en el Post anterior, este fin de semana hubo varias invitaciones para asistir a diferentes fiestas. El resumen es este: Un bautizo, un cumpleaños, una boda y luego dos cumpleaños. De hecho, el cumpleaños de mi padrino se celebró ayer sábado, lo que hizo más larga la lista de eventos.

Comenzamos el fin de semana en el club al que los ingenieros asisten a jugar frontón. Después de estar vacilando un rato y echar un vaporazo y un baño, nos lanzamos al primer lugar de la lista, aunque algo tarde para lo que habíamos quedado. Los que andábamos eran: el Ingeniero Master, el Ingeniero Junior, un amigo al que apodan el Tun Tun y Potrillo. Llegamos alrededor de las siete de la noche a la fiesta del bautizo y cumpleaños. Íbamos entrando cuando los mariachis tocaban la última canción. Eso de entrada como que no era bueno, pero habían contratado también un sonido y empezaron a poner algo de música. Puras cumbias y música de banda. Como que yo andaba muy sereno, pues teníamos en la mente que había fiesta hasta que se nos acabara la pila o la noche, lo que sucediera primero. Además, de ahí partiríamos al cumpleaños de la niña con la que he estado saliendo últimamente, así que no era lo más recomendable echar vino como si fuera agua, pues se corría el riesgo de perder el porte antes de tiempo. Eso sí, mientras estuvimos ahí, el Ingeniero Junior se puso a sacarle brillo a la pista con quien tuvo oportunidad. Cenamos y cotorreamos un rato con el cumpleañero, pero llegó el tiempo de partir a nuestro siguiente compromiso.

Llegamos a la fiesta de la chica, y la verdad es que estaban ahí las cosas muy tranquilas... si hubiéramos sabido lo que se venía. Ya traía yo algun plan para ese momento, así que el Ingeniero Master y el Tun Tun se lanzaron por los troqueros, que yo pensaba poner para hacer ambiente. Hasta ahí las cosas iban bien. En unos cuantos minutos mis amigos llegaron con los troqueros, y cuando la chica vió que entraron simplemente se me quedó viendo como diciendo ¿tú los trajiste?. En un par de minutos se instalaron y comenzaron a tocar, obviamente comenzando con las mañanitas. El Ingeniero Master se haría cargo de la selección musical mientras yo me estaba sentadito junto a la cumpleañera, muy mono. Todo tranquilo, mientras el ambiente se ponía mejor. Yo pensaba echarme un par de canciones, claro, si ya los había mandado traer no podía ser de otro modo. Pues estábamos todos simplemente disfrutando el momento.

De repente, al terminar los troqueros la segunda canción, un mariachi entra tocando las mañanitas. Sacón de onda. ¿qué pasó? ¿quién los trae? ¿porqué los mete así de pronto?. Simplemente nos agarró en fuera de lugar. Yo la verdad lo primero que pensé fue "Qué jijo de la chingada, eso no se hace". El Ingeniero Master, que estaba más cerca de la puerta, de plano se encarreró a ver quién los traía o que onda, pero sus intenciones definitivamente era agarrarse a trancazos. El Ingeniero Junior y el Tun Tun nomás se quedaron viendo con cara de "¿y que hacemos?" al principio, para cambiarla después por la de "¿contra quién, Ingeniero?". Yo me puse a pensar rápidamente las opciones, y a ver pros y contras. Si yo la hacía de tos, sacando a los mariachis, me iba a ver mal, o por lo menos como un envidioso de le fregada, porque yo no traía mariachi. Pero tampoco podía hacerme a un lado y que toque el mariachi, si ya había yo llegado con los troqueros primero y ya se habían instalado y estaban ya tocando. ¿Qué hacer?. Mientras los mariachis tocaban, medio averiguamos que los habían mandado, que el que había organizado no estaba presente y que se quiso lucir de larga distancia.

El Ingeniero de plano ya estaba casi cantándole bronca al wey que los llevó, y con cierta razon ¿o no es cierto?. Pero se me prendió el foco. Vamos a sacarle provecho a la situación. Para empezar, van a tocar una canción los troqueros y otra los mariachis. Eso nos da tiempo. Acabaron las mañanitas y siguieron los troqueros. En eso el Ingeniero Master les preguntó a los mariachis "¿cuál canción sigue?" y sólo le contestaron "La que usted quiera". Ya estuvo. Ya se los llevó la trampa. De ahí en adelante, nosotros pedimos TODAS las canciones. A los troqueros y a los mariachis. Y ahí si pensé: "Me voy a poner a cantar. Si el que los trae dice algo, entonces sí a ver como nos arreglamos, porqué el empezó con las jaladas". Y me arranqué. Y entre unas canciones yo solo, otras acompañado y otras con mis cuates haciendo coros, desquitamos el coraje. Entre canción y canción, sacaba a bailar a la niña cuando los toqueros tocaban, así que estuvo bien. La verdad es que la pobre se quedó en shock cuando entraron los mariachis, pero como no me puse perro y aparte manejé las cosas de una manera más o menos buena, ella se tranquilizó y la fiesta siguió con el mejor de los ambientes. Cuando se acabaron los troqueros, casi enseguida se acabaron los mariachis, y yo ya sabía que tenía que irme para la fiesta de mi padrino, aunque seguía con la espinita de los mariachis. Sabiendo que los mariachis ya se iban, nos despedimos y salimos. Al darse cuenta de eso, el que traía los mariachis quiso contratarlos una hora más para que ya no le hiciéramos sombra, pero no contaba con que ya tenían un compromiso contraido préviamente y se tenían que ir. Simplemente se le cebó el azorrillar a la competencia.

Cuando todo esto pasó, mis cuates ya estaban organizándose para ver contra quién iba a ser el pleito, pero al ver mi actitud y calmarlos un poco, el ánimo les cambió y salimos de ahí todos botados de risa y muy contentos. De ahí nos lanzamos a la fiesta de mi padrino. Ya nos habían estado marcando porque no llegábamos y el mariachi ya estaba ahí.

A la hora que llegamos, el mariachi ya se había ido, pero estaban tocando unos troqueros. Simplemente veníamos ya bastante alivianados y relajados, así que llegué a saludar y reportarme. De rato me aventé un par de canciones, aunque obviamente no era lo que se esperaba de mí, porque llegué muy tarde, pero a esa hora y después de show que acababa de pasar, realmente ya lo que quería era estar relajado y en paz. Con decir que de ahí salimos casi a las 5 de la mañana.

Hoy ya simplemente fué descansar. Le llamé a la chica para ver como estaba, si todo había salido bien. Platiqué con ella un rato y me regresé a mi casa. Andaba muy cansado.

Con esto me despido por hoy, ya veremos que tal viene la semana y que nuevas aventuras tendremos. Les mando un abrazo fuerte, y ya saben, por aquí andamos.

La frase del día de hoy es: "Unos son los que crían los caballos y otros los que los hacen bailar... unos los que pagan el mariachi y otros los que lo hacen lucir." - Potrillo

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