Regresos Inesperados...
Otra de las cosas interesantes que han pasado por aquí es un regreso que no esperaba. Tenía algunos días sintiéndome extraño, de esas ocasiones en que sabes que algo va a pasar pero no aciertas a saber exactamente que. Llevaba ya un par de semanas sintiendo que alguien iba a llegar, y eso me tenía un poco inquieto. No mucho, a fin de cuentas, las decisiones se han tomado y me encuentro en una etapa de mi vida con la que estoy a gusto y contento, haciendo planes para lo que vendrá. Pero sentía como si alguien de mi pasado fuera a aparecer en cualquier momento. Tenía en la mente que podría ser alguien del pasado reciente, pero estaba equivocado... muy equivocado.
Un día a media semana, después de estar en casa del Ingeniero Master viendo el fut-bol y tomando algunas cervezas, regresé a mi casa, y como no era muy tarde (cosa extraña, la verdad, normalmente regreso de su casa alrededor de la 1 de la mañana) me conecté al Internet, para navegar un poco y revisar correos. Estaba checando la cuenta de correo de la fábrica, cuando noto un correo diferente. El remitente me parecía conocido. Instintivamente lo seleccioné para leerlo. Digo, sería muy raro que fuera spam de una cuenta conocida... y mucho más raro de esa cuenta en particular. Me encuentro un correo de 2 líneas: "Hola Potrillo. Si, soy yo, Ex-trella. Espero y no causarte problemas, sólo quiero saber si te encuentras bien pues después de casi 10 años jamás volví a saber de tí. Escríbeme por favor"
Era un correo de la última persona en el mundo que me hubiera imaginado. Se trataba de la chica que fue mi novia hace ya varios años, para más señas, la que menciono en el post del 14 de febrero por el cual varias personas han llegado aquí. La chica a quien mis primos bautizaron como "La Traidora".
En el momento en que realmente me doy cuenta de qué estoy leyendo y de quién venía el mensaje, me quedé pasmado por unos segundos. Surgieron varias dudas en un instante:¿sería real lo que estaba leyendo? ¿era realmente ella o era una broma de muy mal gusto de alguien que me conociera demasiado? ¿cómo obtuvo los datos de la fábrica? ¿estamos solos en el universo? ¿Pedro Infante realmente falleció en aquel accidente de aviación?... bueno, esas últimas dudas ya las tenía pero en ese momento también asaltaba mi mente.
Estuve pensando un tiempo sobre que hacer al respecto. Y durante ese tiempo surgieron más preguntas. La principal, la que más vueltas me daba en la mente era "¿porqué hasta ahora?, ¿porqué no hace 4 años o hace 7 o hace 9?" Son ya 9 años de la última vez que nos vimos, que hablamos. Ustedes saben ya la última frase que aquel día le dije. Y ahora... ahora, en un primer momento me surge un sentimiento de enojo. Puedo decir muchas cosas al respecto. ¿porqué hasta ahora? ¿qué es lo que busca? ¿hasta el día de hoy le preocupa si me encuentro bien? ¿porqué no simplemente dejar pasar las cosas? y un montón de cosas más.
Después de estar pensándolo una y otra vez, pensé que lo primero era que no me llegara nada de ella a la cuenta de correo de la fábrica. ¿Porqué? por que esa cuenta la puede ver alguien de mi familia y no me parecía buena idea que empezaran a opinar. Entonces, le mandé un correo de 2 líneas donde además de darle mi cuenta de correo personal, ponía: " Después de tantos años me sorprende recibir un correo tuyo."
Sin embargo, también me sentía un poco confundido sobre que hacer enseguida. Decidí comentarlo con 2 de las personas a quienes tengo más confianza. Platiqué con mi amiga La Licenciada y con el Ingeniero Master. Cada uno me dió su opinión y perspectiva.
Por parte de mi amiga, era que algo buscaba. Que era demasiado raro que después de tantos años apareciera de la noche a la mañana sin una razón real. Y en realidad yo pensaba lo mismo. Hacíamos una comparación de circunstancias, pues aunque mi amiga y yo también dejamos de vernos más o menos la misma cantidad de tiempo, nosotros habíamos quedado en buenos términos, simplemente habíamos dejado de coincidir en nuestros tiempos, espacios y actividades. Sin embargo, con esta niña esa no era ni de cerca la situación.
Con el Ingeniero Master, la opinión era que tal vez de verdad era que deseaba saber de mí, como quien pregunta por un amigo lejano. Que estaba viendo moros con tranchetes y que me estaba acelerando.
Estuve pensando en las dos opciones que me dieron mis amigos. A los pocos días, recibo un segundo correo de ella. En pocas palabras me decía que siempre había sentido la curiosidad de saber de mí, que cuando regresaba a la ciudad y preguntaba por mí nadie le daba razón. Que estaba casada y tenía ya dos niñas.
Bueno, ese correo correspondería con la opinión del Ingeniero Master. Sin embargo, yo seguía teniendo en la mente las palabras de mi amiga La Licenciada, aparte de algo que estaba surgiendo: ¿porqué no simplemente dejar todo como estaba? ¿que necesidad de buscar a alguien que ya no está en tu vida?.
Así que le contesté lo más diplomáticamente posible. De verdad. Le escribí que que bueno que estuviera bien. Pero le decía una cosa: el pasado, pasado se queda y nada hay ahora que nos pueda hacer siquiera amigos.
Es cierto que fue un cariño muy grande en mi vida. Es cierto que cuando alguien me dijo que se había casado entré en un shock interno muy grande. Es cierto que entonces me tuve que replantear muchas cosas. Es verdad que me costó muchísimo trabajo dejarla atrás. Pero también es cierto que realmente lo hice. En mi mente existió por mucho tiempo la posibilidad de que regresara pero mi mundo ahora está hecho de otra manera. No había pendientes entre ella y yo.
Cuando mis amigos supieron, me dijeron que aunque en mi respuesta se notaba un poco de coraje contenido, era lo más sensato. Lo que yo pienso es ¿qué puede haber pendiente después de tantos años, que sea necesario solucionar? ¿lo que pudiéramos hablar hará de mí una mejor persona? ¿qué puede haber que sea imprescindible para mi saber? y la respuesta a la que llego es una misma. Nada.
Después me contestó que no me enojara, que durante algunos años había sentido curiosidad y preocupación por qué había sucedido conmigo, que sólo quería disculparse y explicarme porqué hizo las cosas. Entonces todo esto no era por algo importante para conmigo, sino por tener su conciencia tranquila. En ese momento, simplemente dejé todo a un lado y dejé de darle importancia. Ya había salido la razón de todo.
Fueron un par de semanas raras, muy raras. Pero ya pasó y aquí estamos dando guerra. Esta Semana Santa me voy a lanzar de nuevo a Jerez, Zacatecas, así que estaremos platicando que cosas pasaron. Cuídense y les mando un abrazo. Y recuerden, el mundo da muchas vueltas. Y no es tan grande como parece.
Para terminar este post (que debe ser de los más largos que he puesto), la frase del día de hoy es: "No te preocupes por mí. Si Dios cuida a los pajaritos en el cielo y a los animalitos del campo, ¿de verdad crees que va a abandonar a sus hijos los más queridos?" --- Potrillo
Un día a media semana, después de estar en casa del Ingeniero Master viendo el fut-bol y tomando algunas cervezas, regresé a mi casa, y como no era muy tarde (cosa extraña, la verdad, normalmente regreso de su casa alrededor de la 1 de la mañana) me conecté al Internet, para navegar un poco y revisar correos. Estaba checando la cuenta de correo de la fábrica, cuando noto un correo diferente. El remitente me parecía conocido. Instintivamente lo seleccioné para leerlo. Digo, sería muy raro que fuera spam de una cuenta conocida... y mucho más raro de esa cuenta en particular. Me encuentro un correo de 2 líneas: "Hola Potrillo. Si, soy yo, Ex-trella. Espero y no causarte problemas, sólo quiero saber si te encuentras bien pues después de casi 10 años jamás volví a saber de tí. Escríbeme por favor"
Era un correo de la última persona en el mundo que me hubiera imaginado. Se trataba de la chica que fue mi novia hace ya varios años, para más señas, la que menciono en el post del 14 de febrero por el cual varias personas han llegado aquí. La chica a quien mis primos bautizaron como "La Traidora".
En el momento en que realmente me doy cuenta de qué estoy leyendo y de quién venía el mensaje, me quedé pasmado por unos segundos. Surgieron varias dudas en un instante:¿sería real lo que estaba leyendo? ¿era realmente ella o era una broma de muy mal gusto de alguien que me conociera demasiado? ¿cómo obtuvo los datos de la fábrica? ¿estamos solos en el universo? ¿Pedro Infante realmente falleció en aquel accidente de aviación?... bueno, esas últimas dudas ya las tenía pero en ese momento también asaltaba mi mente.
Estuve pensando un tiempo sobre que hacer al respecto. Y durante ese tiempo surgieron más preguntas. La principal, la que más vueltas me daba en la mente era "¿porqué hasta ahora?, ¿porqué no hace 4 años o hace 7 o hace 9?" Son ya 9 años de la última vez que nos vimos, que hablamos. Ustedes saben ya la última frase que aquel día le dije. Y ahora... ahora, en un primer momento me surge un sentimiento de enojo. Puedo decir muchas cosas al respecto. ¿porqué hasta ahora? ¿qué es lo que busca? ¿hasta el día de hoy le preocupa si me encuentro bien? ¿porqué no simplemente dejar pasar las cosas? y un montón de cosas más.
Después de estar pensándolo una y otra vez, pensé que lo primero era que no me llegara nada de ella a la cuenta de correo de la fábrica. ¿Porqué? por que esa cuenta la puede ver alguien de mi familia y no me parecía buena idea que empezaran a opinar. Entonces, le mandé un correo de 2 líneas donde además de darle mi cuenta de correo personal, ponía: " Después de tantos años me sorprende recibir un correo tuyo."
Sin embargo, también me sentía un poco confundido sobre que hacer enseguida. Decidí comentarlo con 2 de las personas a quienes tengo más confianza. Platiqué con mi amiga La Licenciada y con el Ingeniero Master. Cada uno me dió su opinión y perspectiva.
Por parte de mi amiga, era que algo buscaba. Que era demasiado raro que después de tantos años apareciera de la noche a la mañana sin una razón real. Y en realidad yo pensaba lo mismo. Hacíamos una comparación de circunstancias, pues aunque mi amiga y yo también dejamos de vernos más o menos la misma cantidad de tiempo, nosotros habíamos quedado en buenos términos, simplemente habíamos dejado de coincidir en nuestros tiempos, espacios y actividades. Sin embargo, con esta niña esa no era ni de cerca la situación.
Con el Ingeniero Master, la opinión era que tal vez de verdad era que deseaba saber de mí, como quien pregunta por un amigo lejano. Que estaba viendo moros con tranchetes y que me estaba acelerando.
Estuve pensando en las dos opciones que me dieron mis amigos. A los pocos días, recibo un segundo correo de ella. En pocas palabras me decía que siempre había sentido la curiosidad de saber de mí, que cuando regresaba a la ciudad y preguntaba por mí nadie le daba razón. Que estaba casada y tenía ya dos niñas.
Bueno, ese correo correspondería con la opinión del Ingeniero Master. Sin embargo, yo seguía teniendo en la mente las palabras de mi amiga La Licenciada, aparte de algo que estaba surgiendo: ¿porqué no simplemente dejar todo como estaba? ¿que necesidad de buscar a alguien que ya no está en tu vida?.
Así que le contesté lo más diplomáticamente posible. De verdad. Le escribí que que bueno que estuviera bien. Pero le decía una cosa: el pasado, pasado se queda y nada hay ahora que nos pueda hacer siquiera amigos.
Es cierto que fue un cariño muy grande en mi vida. Es cierto que cuando alguien me dijo que se había casado entré en un shock interno muy grande. Es cierto que entonces me tuve que replantear muchas cosas. Es verdad que me costó muchísimo trabajo dejarla atrás. Pero también es cierto que realmente lo hice. En mi mente existió por mucho tiempo la posibilidad de que regresara pero mi mundo ahora está hecho de otra manera. No había pendientes entre ella y yo.
Cuando mis amigos supieron, me dijeron que aunque en mi respuesta se notaba un poco de coraje contenido, era lo más sensato. Lo que yo pienso es ¿qué puede haber pendiente después de tantos años, que sea necesario solucionar? ¿lo que pudiéramos hablar hará de mí una mejor persona? ¿qué puede haber que sea imprescindible para mi saber? y la respuesta a la que llego es una misma. Nada.
Después me contestó que no me enojara, que durante algunos años había sentido curiosidad y preocupación por qué había sucedido conmigo, que sólo quería disculparse y explicarme porqué hizo las cosas. Entonces todo esto no era por algo importante para conmigo, sino por tener su conciencia tranquila. En ese momento, simplemente dejé todo a un lado y dejé de darle importancia. Ya había salido la razón de todo.
Fueron un par de semanas raras, muy raras. Pero ya pasó y aquí estamos dando guerra. Esta Semana Santa me voy a lanzar de nuevo a Jerez, Zacatecas, así que estaremos platicando que cosas pasaron. Cuídense y les mando un abrazo. Y recuerden, el mundo da muchas vueltas. Y no es tan grande como parece.
Para terminar este post (que debe ser de los más largos que he puesto), la frase del día de hoy es: "No te preocupes por mí. Si Dios cuida a los pajaritos en el cielo y a los animalitos del campo, ¿de verdad crees que va a abandonar a sus hijos los más queridos?" --- Potrillo

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home