14 de febrero... ¿así o más depre?
Normalmente estas fechas me pasan desapercibidas. A menos, claro, de que tenga en el momento una pareja y pasemos por las celebraciones y regalos de rigor. Sin embargo, cuando esto no ocurría solían ser días relativamente normales. Hasta hoy. Hoy pasé el día de una manera normal, pero al llegar la noche me ganó la depre. ¿Qué hacer?.
Tengo varias semanas pensando en... en alguien. Alguien a quien he mencionado antes en este Blog, aunque no por su nombre, sino por sus circunstancias. Esa persona se volvió un referente en mi vida. Se volvió la medida de comparación para el resto de las mujeres en mi destino. Si son más altas, más bajas, más delgadas, más llenitas, más güeras, más morenas, más simpáticas, más calladas... más todo. Fue la primera en mi vida en muchos aspectos, en muchas cosas. Me atreví a hacer la mitad de las locuras posibles por ella, la quería, me quería... pero el destino es así. Hoy su vida no es cerca de mi, ni siquiera en el mismo país. Hace algunos años que no sé nada de ella, ni hemos cruzado palabras. Cuando se fue, me quedé en silencio, se me quitaron las ganas de cantar, de escribir, de muchas cosas.
Alguna vez me ¿propuso? (no sé si será la palabra adecuada, bueno, digamos que "comentó") que había decidido que yo era la persona con quien quería compartir su vida. Era nuestra cuarta reconciliación. Teníamos 22 años. Llevábamos en total más de 3 años juntos. Estaba a punto de irse del país para estudiar idiomas, pero quería que fuéramos novios de lejos y no accedí. No tuve miedo a sus palabras. Imposible tener miedo a alguien a quien amas. Era simplemente que no estaba listo. Ella tenía 1 año graduada y tenía un trabajo estable, que dejaría para estudiar, cumpliendo uno de sus grandes sueños pendientes. Por mi parte, aún me faltaba un semestre, iba a hacer el servicio social fuera de mi ciudad y estaba con mi proyecto de tesis profesional. No tenía miedo, es sólo que no era el momento para mí. Así que se fue, pero seguimos en contacto, hasta que cuando regresó, algunos meses después me dijo que tenía allá un novio... y mi orgullo y mi inmadurez me hicieron callar y sentirme ofendido. Sentía que ella no había cumplido con la parte del trato que decía que teníamos que avisar al otro si encontrábamos a alguien. Sólo sé que la última vez que hablé con ella le dije cuanto la quería. Nuestra última reconciliación comenzó un 14 de febrero, así que supongo que eso es lo que me tiene así.
Hoy sé que si me lo dijera, no dudaría un segundo, y que si ella no lo hiciera, sería yo quien lo diría. Ahora sí es el momento. Pero tengo entendido que se casó hace uno o dos años. No lo sé de cierto, ni estoy seguro, pero no quiero averiguar.
Es terrible ser lo suficientemente idiota para cometer errores tan grandes, pero lo suficientemente listo como para comprender todo lo que envuelve. Mi orgullo, que llevaba siempre como mi primera arma, hoy ha quedado desecho. Nunca me ha servido de nada. Lo sé, porque la última vez que me enamoré lo hice a un lado, para aceptar mis errores y tampoco me sirvió de nada. Siempre que alguno de la banda necesitaba apoyo moral, yo servía de referente: "mira a Potrillo, que se ha aguantado sin irla a buscar" "Aguántate, no seas maricón, pregúntale a Potrillo" "amárrate un huevo, si se puede, ahí tienes a Potrillo". Y esas personas hoy son felices. No sé si más felices que yo, pero tienen sus hijos, sus esposas y no se quejan (o al menos no me ha tocado), cuando si las cosas hubieran ido de otra forma, yo me hubiera casado primero y sería otro mi destino. Así es de raro este mundo.
No sé porqué, después de varios años de tener su recuerdo guardado en el cajón, de repente me lo encuentro más seguido de lo que espero.
Como decía mi padrino José Alfredo Jiménez: "Yo sabía tu amor a la larga sería mi desgracia". Pero lo más divertido es que es una de las cosas que más me dan fuerza. De ella sólo puedo recordar las cosas buenas. No sé, me resulta extraño. Después de ella he conocido muchas mujeres, y he salido con bastantes. Pero ella sigue siendo la primera, y me tiene en el hoyo. Espero que algún día pueda enamorarme tanto como entonces... ojalá.
No es culpa de ella, pero el resto de las mujeres del planeta hasta ahora no me han ganado. Para no ir más lejos, el fin pasado me presentaron a una chica. Simpática, regularmente bonita, tal vez un poco chaparrita. Me pasé la primera hora haciendo como que le ponía atención, y a las primeras de cambio la dejé por otra que me gustó más. Seguramente que en este momento me odia. Pero simplemente es así que reacciono. Me da por desaparecer sin aviso. Lo repito, no es culpa de ellas. Soy yo... ¿qué hacer?
Me despido dejando la frase de hoy "Dicen que el hombre no es hombre, mientras no escucha su nombre de labios de una mujer" - Machado
Potrillo
Tengo varias semanas pensando en... en alguien. Alguien a quien he mencionado antes en este Blog, aunque no por su nombre, sino por sus circunstancias. Esa persona se volvió un referente en mi vida. Se volvió la medida de comparación para el resto de las mujeres en mi destino. Si son más altas, más bajas, más delgadas, más llenitas, más güeras, más morenas, más simpáticas, más calladas... más todo. Fue la primera en mi vida en muchos aspectos, en muchas cosas. Me atreví a hacer la mitad de las locuras posibles por ella, la quería, me quería... pero el destino es así. Hoy su vida no es cerca de mi, ni siquiera en el mismo país. Hace algunos años que no sé nada de ella, ni hemos cruzado palabras. Cuando se fue, me quedé en silencio, se me quitaron las ganas de cantar, de escribir, de muchas cosas.
Alguna vez me ¿propuso? (no sé si será la palabra adecuada, bueno, digamos que "comentó") que había decidido que yo era la persona con quien quería compartir su vida. Era nuestra cuarta reconciliación. Teníamos 22 años. Llevábamos en total más de 3 años juntos. Estaba a punto de irse del país para estudiar idiomas, pero quería que fuéramos novios de lejos y no accedí. No tuve miedo a sus palabras. Imposible tener miedo a alguien a quien amas. Era simplemente que no estaba listo. Ella tenía 1 año graduada y tenía un trabajo estable, que dejaría para estudiar, cumpliendo uno de sus grandes sueños pendientes. Por mi parte, aún me faltaba un semestre, iba a hacer el servicio social fuera de mi ciudad y estaba con mi proyecto de tesis profesional. No tenía miedo, es sólo que no era el momento para mí. Así que se fue, pero seguimos en contacto, hasta que cuando regresó, algunos meses después me dijo que tenía allá un novio... y mi orgullo y mi inmadurez me hicieron callar y sentirme ofendido. Sentía que ella no había cumplido con la parte del trato que decía que teníamos que avisar al otro si encontrábamos a alguien. Sólo sé que la última vez que hablé con ella le dije cuanto la quería. Nuestra última reconciliación comenzó un 14 de febrero, así que supongo que eso es lo que me tiene así.
Hoy sé que si me lo dijera, no dudaría un segundo, y que si ella no lo hiciera, sería yo quien lo diría. Ahora sí es el momento. Pero tengo entendido que se casó hace uno o dos años. No lo sé de cierto, ni estoy seguro, pero no quiero averiguar.
Es terrible ser lo suficientemente idiota para cometer errores tan grandes, pero lo suficientemente listo como para comprender todo lo que envuelve. Mi orgullo, que llevaba siempre como mi primera arma, hoy ha quedado desecho. Nunca me ha servido de nada. Lo sé, porque la última vez que me enamoré lo hice a un lado, para aceptar mis errores y tampoco me sirvió de nada. Siempre que alguno de la banda necesitaba apoyo moral, yo servía de referente: "mira a Potrillo, que se ha aguantado sin irla a buscar" "Aguántate, no seas maricón, pregúntale a Potrillo" "amárrate un huevo, si se puede, ahí tienes a Potrillo". Y esas personas hoy son felices. No sé si más felices que yo, pero tienen sus hijos, sus esposas y no se quejan (o al menos no me ha tocado), cuando si las cosas hubieran ido de otra forma, yo me hubiera casado primero y sería otro mi destino. Así es de raro este mundo.
No sé porqué, después de varios años de tener su recuerdo guardado en el cajón, de repente me lo encuentro más seguido de lo que espero.
Como decía mi padrino José Alfredo Jiménez: "Yo sabía tu amor a la larga sería mi desgracia". Pero lo más divertido es que es una de las cosas que más me dan fuerza. De ella sólo puedo recordar las cosas buenas. No sé, me resulta extraño. Después de ella he conocido muchas mujeres, y he salido con bastantes. Pero ella sigue siendo la primera, y me tiene en el hoyo. Espero que algún día pueda enamorarme tanto como entonces... ojalá.
No es culpa de ella, pero el resto de las mujeres del planeta hasta ahora no me han ganado. Para no ir más lejos, el fin pasado me presentaron a una chica. Simpática, regularmente bonita, tal vez un poco chaparrita. Me pasé la primera hora haciendo como que le ponía atención, y a las primeras de cambio la dejé por otra que me gustó más. Seguramente que en este momento me odia. Pero simplemente es así que reacciono. Me da por desaparecer sin aviso. Lo repito, no es culpa de ellas. Soy yo... ¿qué hacer?
Me despido dejando la frase de hoy "Dicen que el hombre no es hombre, mientras no escucha su nombre de labios de una mujer" - Machado
Potrillo

4 Comments:
At martes, febrero 14, 2006 4:02:00 p.m.,
Anónimo said…
tu historia es muy parecida a la mía...yo dejé ir al hombre de mi vida...y si...me ponían de ejemplo y ahora esa gente es feliz...
That´s life...
At jueves, febrero 16, 2006 11:21:00 a.m.,
Potrillo said…
mmm... Pero creo que aunque a veces eso nos puede poner depre, de cualquier manera seguimos buscando ese alguien que nos llene.
El hecho de que alguna vez las cosas no nos hayan salido no nos puede detener ni cerrar las opciones ¿no crees? Que triste sería que un tropiezo en el camino nos borre todo futuro.
---
Potrillo
At lunes, junio 04, 2007 2:55:00 a.m.,
Anónimo said…
Hola me encontre tu blog por casualidad vi tu comentario en el sentido de la vida y me gusto, asi fue como llegue aqui sabes estoy chillado a moco tendido como hace mucho tiempo no la hacia tu historia es muy parecida a la mia solo que yo si intente recuperar al hombre de mi vida despues de un tiempo, solo que me tropese con lo mismo que tu le dijiste a tu chica ademas de que llego otra persona a su vida... Duele mucho perder la esperaza de volverte a encontrarte en la mirada de la persona que tanto te amo y a a la que tu sigues amando ya a pasado tiempo desde que escribiste me supongo que ya estas mejor aunque estas cosas no pasan solo se logran guardar temporalmente en algun sitio donde no molestan tanto, aveces hasta se cree que se olvidan pero al final salen a la luz en un alguna fecha especial como te paso ati en un dia nublado,o al escuchar una cancion
At lunes, junio 04, 2007 8:23:00 p.m.,
Potrillo said…
Verito:
Cuando amas mucho a alguien, te deja su espacio grabado con fuego en el corazón. No puedo decirte que he dejado de pensar en ella, sin embargo, ahora mi tiempo lo empleo en pensar en otra mujer que hoy está en mi vida. Algunas veces me sorprendo pensando ¿cómo hubiera sido si siguiéramos juntos? y aunque mis pensamientos son muy optimistas, siempre llego a la conclusión de que las cosas pasan por algo. Es cierto que tengo días en que de repente surge en mi memoria, pero son cada vez menos.
A veces lo que se necesita es dar un tiempo de duelo... no sé, tres días llorando a moco tendido, recordando y extrañando. Al cuarto día, levántate con ánimo y sal al mundo. ¿cómo dicen por ahí? "recuerda sonreir todo el tiempo, nunca sabes quien podría enamorarse de tu sonrisa" o algo asi.
No sé cuantos años tengas, pero ten por seguro que el tiempo llenará esos espacios. Sólo date la oportunidad de conocer más gente. No le quites a las cosas y a las experiencias el valor que tienen. Seguramente aprendiste mucho, te gustaron algunas cosas y otras dejaron de hacerlo. Es la suma de nuestros errores, aciertos y experiencias lo que nos hace crecer. Y esas experiencias y aprendizajes servirán para cuando llegue la persona indicada. Nunca podrás amar igual a otra persona, pero con el tiempo te convencerás de que le amarás mejor. Además, eso es lo divertido, si todas las relaciones fueran iguales ¿cuál sería el chiste?, simplemente todos se casarían con su primer novio/a.
Me gusta la frase que agregué al final del post más reciente al blog: "Solo queda esperar a que pase el tiempo, es como en una volcadura de carro, solo puedes esperar a que pase todo y tomarte bien fuerte del cinturon de seguridad." --- Coronel. No te cierres a la gente, apóyate en tus amigos (que en este caso vendrían siendo tu cinturón de seguridad) y levántate todos los dias pensando en que tal vez sea el día en que conocerás a alguien especial... muy probablemente más de algúna vez tendrás razón. Verás que encontrarás otras miradas, otros labios y otros brazos... y volverás a enamorarte.
---
Potrillo
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